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Publicado en1 agosto, 2014 Por EnMediación, Noticias, Opinión Y10046 Views

El conflicto: un reto y una oportunidad para innovar en la empresaDestacado

Las ardillas de Tampan. BERNAL, Jessi. Un cuento: Enfrentando un conflicto 


“En una ciudad lejana y desconocida por muchos había un pequeño bosque donde habitaban muchos animales que disfrutaban de la belleza de aquel lugar, había gran variedad de plantas, árboles, fuentes de agua, frutos y semillas de las ardillas de Tampan.

images[1]En el interior del bosque se encontraba un gran árbol donde permanecían las ardillas, allí jugaban, escondían sus nueces y dormían en pequeñas casitas que las protegía del frio de la noche.

Cierto día los animales del bosque se reunieron para organizar una fiesta pero sólo una de las ardillas asistió, en aquella reunión se propuso que cada especie aportara de sus alimentos para la celebración, todos estuvieron de acuerdo y aprobaron el plan.

La ardilla le comunicó a las demás lo acordado en la reunión pero algunas no estuvieron de acuerdo y manifestaron que no irían porque se aproximaba el invierno, razón por la cual debían guardar sus nueces, las demás dijeron que no había necesidad de guardar tantos frutos para esta época y de este modo se formó un conflicto entre ellas, todas empezaron a discutir sin encontrar solución.

La convivencia entre ellas desde aquel día cambió, algunas murmuraban, otras se dejaron de hablar y las demás se gritaban, la ardilla que asistió a la reunión se sentía muy mal de manera que decidió intervenir para solucionar las cosas, reunió a todas las ardillas para dialogar y descubrir el conflicto real, luego de escucharlas a todas concluyó que todo se formó por la idea de llevar alimento a la celebración , pues las nueces eran escasas, así que no era buena idea compartirlas con los demás animales.

Propuso que no se insultaran unas con otras por el contrario sugirió que cada una formulara una solución, la mayoría tenían las mismas proposiciones, luego de que cada una expuso su idea decidieron hablar con el oso quien era el principal organizador del evento para comunicarle que todas irían pero colaborarían atendiendo a los demás animales puesto que sus frutos eran pocos, el oso aceptó la propuesta y de este modo asistieron a la fiesta a compartir con todos los animales del bosque.”

¿Cómo vemos el conflicto?


Leyendo el cuento de “Las ardillas de Tampan” me vienen a la cabeza multitud de situaciones conflictivas que pueden surgir en cualquier empresa, así como las consecuencias, en ocasiones irreparables, que se derivan de ellas.

Cuando el conflicto se plantea en el seno de una empresa, siempre parece que el “conflicto es cosa de otros”, de ese ente abstracto llamado “empresa”.

Sin embargo, dado que toda organización está compuesta por personas, la primera reflexión, cuando surge un conflicto en el que nos vemos inmersos, debería ser sobre nosotros mismos, es decir, deberíamos plantearnos cómo lo vemos, a saber, si al hablar del conflicto lo vemos como “cosa de otros”, “como algo nuestro” o “como cosa de todos” y tendríamos que analizar cómo reaccionamos ante él.

¿Cuál es nuestra actitud ante el conflicto?


20140601_095022Si piensas en conflicto: ¿Qué imágenes y qué términos te vienen a la cabeza?

Esas imágenes y esas palabras que tenemos en mente, serán probablemente el mensaje que transmitamos al hablar de conflicto y al actuar ante él, y conformarán nuestra actitud ante una determinada situación, que sin ser conflictiva a priori, puede terminar siéndolo, según cómo la afrontemos.

Todo ello incidirá en la forma de relacionarnos, de responder ante una discrepancia con un compañero de trabajo, el jefe, un cliente…etc.

Por este motivo, es necesario analizar nuestra forma de enfrentarnos al conflicto, puesto que nosotros formamos parte de la organización e influimos en su cultura.

Para que una organización cambie los patrones respecto a la forma de afrontar un conflicto, tiene como principal responsabilidad “educar” a sus líderes sobre cómo gestionarlo positivamente, reconociendo su existencia, identificándolo, no personalizándolo ni pretendiendo solventarlo acusando a los demás, y, sobre todo, formándoles para que puedan identificar las alternativas que van a dar las respuestas adecuadas, imprimiendo entre todos, y en cascada, una cultura de oportunidades ante cualquier situación conflictiva, que se pueda producir.

El conflicto gestionado de forma constructiva puede ser la oportunidad para encontrar alternativas mejores para resolver problemas, construir relaciones más sólidas, de equipos fortalecidos y, sobre todo, puede servir para que cada miembro de la organización pueda aprender más sobre los demás y, especialmente, sobre sí mismo. Por tanto, los líderes de una organización deben adquirir el compromiso de implantar e implementar la gestión constructiva de los conflictos entre sus colaboradores.

Causas de un conflicto en las organizaciones


Entre las causas que pueden dar lugar al conflicto en las organizaciones se pueden señalar, la falta de recursos o que éstos sean limitados, problemas de comunicación, diferencias de intereses, la ausencia de objetivos comunes, formas diferentes de valorar las situaciones entre las personas de un mismo equipo o entre diferentes departamentos, pero también, la falta de definición y/o asignación de tareas y funciones, la ausencia de claridad de los organigramas y la gestión inadecuada de las relaciones laborales…etc.

El conflicto no surge de repente, y en ocasiones son varias las causas que lo provocan. Por ello, tenemos que conocer la fase del mismo en la que nos encontramos  y analizar por qué y cómo se ha generado.

Es necesario valorar sus diversas fases y manifestaciones, por ejemplo, aquella en la que existen posibilidades para que surja, la fase de percepción del mismo por las personas implicadas, el comportamiento de éstas, y los resultados del conflicto para la organización. De esta forma podremos gestionarlo al servicio de la creatividad y el estímulo de las personas, para alcanzar el nivel de productividad requerido, y todo ello orientado a alcanzar los objetivos establecidos.

El conflicto: un reto y una oportunidad


Si deseamos crear e innovar en una organización, hemos de afrontar el conflicto como lo que es: un reto y una oportunidad.

IMG-20140510-01226Para ello, es preciso que seamos capaces de modificar nuestra configuración negativa del mismo, asumirlo como un proceso necesario que puede resultar positivo y natural en cualquier organización, asumiendo que el conflicto es inevitable y consustancial a la existencia del ser humano.

Un aspecto clave en la gestión de las personas, se encuentra en la asunción del conflicto y su tratamiento desde una perspectiva positiva.

Para que el conflicto se convierta en un elemento constructivo al servicio de los objetivos de la organización, además de asumir su existencia, es necesario analizarlo adecuadamente, conocer sus causas y las partes implicadas, y utilizar el procedimiento para gestionarlo debidamente en cada caso concreto.

La Mediación: herramienta para la prevención y resolución de conflictos en la empresa


Para finalizar quiero mencionar el artículo publicado por PASCUAL, Miriam en LawyerPress  en el que literalmente señala que:

“La mala gestión de un conflicto puede provocarle a la organización, entre otros, un deterioro de las relaciones personales generándose un mal ambiente laboral, la ruptura de equipos, el descenso en la productividad y la calidad de los productos o servicios ofrecidos, deterioro de la imagen de la empresa, requerimientos por parte de la autoridad laboral, denuncias, pérdida de clientes y, por supuesto, pérdida de buenos profesionales. Por lo que, llegados a este punto me atrevo a afirmar la necesidad de implantar en las organizaciones la mediación, como una herramienta adecuada para la prevención y resolución de estos problemas.”

Sin duda, la mediación es una herramienta que permite a las organizaciones explorar los conflictos desde una perspectiva constructiva y transformadora, facilitando un pensamiento alternativo y creativo a las organizaciones, favoreciendo sus puntos fuertes, y alcanzar  de esta forma objetivos congruentes entre las partes en conflicto, cultivando la innovación y la creatividad entre los empleados.

 

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