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Publicado en23 agosto, 2013 Por EnGestión de RRHH Y4074 Views

Como combatir los rumores de forma eficaz y no morir en el intento

Publicado en la web de Lawyerpress 23.08.2013descarga

Dicen por ahí, “es mejor la cruda realidad que el mejor de los rumores”.

En todas las organizaciones hay rumores, hasta el punto de que el rumor, a falta de comunicación formal, se puede convertir, en un medio frecuente de comunicación e incluso, por inverosímil que parezca puede acabar convertido en una realidad.

John F. Kennedy dijo: “Los rumores suelen hacerse realidad cuando son desmentidos oficialmente”
Siempre y en todos los ámbitos ha habido rumores, convivimos con ellos, y de todos es sabido que se transmiten por vías oficiosas.

Mediante el rumor se transmiten noticias que no se ajustan a la realidad, por venir acompañadas de cargas emocionales, que hacen que el mensaje se distorsione de transmisor en transmisor.
Ya conocemos lo que dijo Johnathan Swift ”Lo que uno inventa, los otros lo aumentan”
O por quedarnos más cerca, y en un plano más coloquial: ¿Quién no conoce las expresiones “radio macuto” o “teléfono escacharrado?.

El chisme puede llegar a ocasionar graves perjuicios a una organización, ya que se trata de especulaciones que se dan por ciertas, y que van a condicionar el comportamiento de los que se ven inmersos en él. Recuerdo a un jefe que siempre me decía: “Hay rumores que matan”.

Los rumores o chismes son el síntoma, en general, de una deficiente o incorrecta política de comunicación interna en la empresa, que suelen surgir como respuesta a situaciones ambiguas y/o importantes.

Si un rumor prospera debemos plantearnos que el tema objeto del rumor reviste cierta notabilidad, no sólo para el que lo transmite, sino también para quienes lo escuchan.

No debemos olvidar que los rumores también cumplen su misión, por un lado, satisfacen necesidades sociales de los empleados (intercambian sentimientos, impresiones e información) y, por otro, dan seguridad en situaciones de incertidumbre.

Pero también tienen consecuencias, ya que el rumor hace que los mensajes se distorsionen, provocando que aparezcan miedos, enfrentamientos, falta motivación y compromiso con la Compañía.

Menoscaban el clima laboral, influyen negativamente en el rendimiento, repercutiendo negativamente en el cliente y dañando la reputación.

Por tanto, si en nuestra empresa hay rumores, hemos de reflexionar sobre aquello en lo que hemos fallado al comunicar o no comunicar.

Cuando surge un chisme en el ambiente, se produce, o por falta de información, o porque la información transmitida no es suficientemente clara, o es insuficiente, e incluso contradictoria.

Por ello, hemos de invertir tiempo en implementar un plan de comunicación interna, a fin de que los empleados tengan acceso a la información relevante de la empresa. La comunicación interna en la organización es una herramienta estratégica.

A través de la comunicación interna podemos mostrar quienes somos, qué hacemos y por qué lo hacemos, mostrando los objetivos y planes de la empresa, a la vez que se crea y se asegura su imagen corporativa y la identidad de nuestros colaboradores.

Toda empresa debe saber comunicar, no sólo las buenas noticias en época de bonanza, pero aún es más importante, saber comunicar las noticias que no son tan buenas.

La comunicación bien gestionada favorecerá la participación de todos en los objetivos de la empresa, el empuje para alcanzar estos objetivos y la comprensión de las decisiones traumáticas que, en ocasiones, se han de adoptar.

Por lo cual, si aún no te lo habías planteado, quizás haya llegado el momento de tomar la decisión de diseñar un buen Plan de Comunicación, porque al final debe primar la información y un rumor, al fin y al cabo, es un rumor.

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